¿Qué es la polimialgia reumática?
La polimialgia reumática es una enfermedad inflamatoria que aparece después de los 50 años, generalmente en personas mayores y con frecuencia alrededor de los 70 años.
Es más común en mujeres, aunque también puede presentarse en hombres.
Síntomas de la polimialgia reumática: dolor y rigidez intensos
La enfermedad produce dolor y rigidez corporal muy importantes, especialmente en:
- El cuello.
- Los hombros.
- La cintura pélvica y las caderas.
La afectación suele ser bilateral. La persona puede tener enormes dificultades para levantar los brazos, vestirse, incorporarse de una silla o levantarse de la cama.
A pesar de la intensidad de los síntomas, no necesariamente encontramos articulaciones visiblemente inflamadas. La persona puede sentirse casi completamente incapacitada, pero el problema principal se encuentra en la rigidez y el dolor de las regiones afectadas.
Puede confundirse con fibromialgia
Por la presencia de dolor generalizado y rigidez, la polimialgia reumática puede confundirse con fibromialgia.
La edad ayuda a orientar. La fibromialgia suele comenzar en mujeres jóvenes, mientras que la polimialgia aparece después de los 50 años.
Pero existe otra diferencia extraordinariamente importante: la respuesta al tratamiento.
Una respuesta espectacular al tratamiento
La respuesta de la polimialgia reumática a los esteroides puede ser espectacular, casi mágica.
Una persona que tenía enormes dificultades para moverse, levantar los brazos o salir de la cama puede mejorar de una manera extraordinaria después de iniciar el tratamiento.
Esta respuesta contrasta con la fibromialgia, que no presenta esa mejoría espectacular con esteroides.
La forma en que responde el paciente también aporta información importante para confirmar que el diagnóstico clínico era correcto.
El diagnóstico comienza escuchando al paciente
En la polimialgia reumática, gran parte del diagnóstico se obtiene escuchando.
Siempre he dicho que, para diagnosticarla, el trabajo puede ser 80 % dejar hablar al paciente.
La edad, la forma en que comenzó el cuadro, la distribución bilateral del dolor, la intensidad de la rigidez y las dificultades para realizar actividades sencillas permiten construir la sospecha clínica.
Los exámenes ayudan, pero no sustituyen la historia del paciente.
Velocidad de sedimentación y proteína C reactiva
La velocidad de sedimentación y la proteína C reactiva pueden encontrarse elevadas, pero también pueden ser normales.
Por eso, unos marcadores inflamatorios normales no descartan automáticamente la polimialgia reumática cuando la historia clínica es característica.
En mi experiencia con pacientes latinoamericanos, estos exámenes también pueden aportar información pronóstica. Cuando permanecen elevados, pueden orientar hacia una enfermedad de curso más crónico.
No siempre debe suspenderse el tratamiento a los dos años
Existe la idea de que el tratamiento puede retirarse al cumplir aproximadamente dos años. Sin embargo, no todas las personas presentan la misma evolución.
Si los marcadores inflamatorios y el comportamiento de la enfermedad sugieren un curso más prolongado, no debe intentarse suspender el tratamiento únicamente porque se alcanzó una fecha determinada.
El manejo debe adaptarse a la evolución de cada paciente. Forzar la suspensión en una enfermedad todavía activa puede provocar una recaída.
Relación con la arteritis de células gigantes
La polimialgia reumática se relaciona con la arteritis temporal, conocida también como arteritis de células gigantes.
Esta enfermedad puede producir dolor de cabeza y una de sus complicaciones más graves es la pérdida de la visión.
Por eso, cuando una persona con polimialgia desarrolla una cefalea nueva o síntomas visuales, debe determinarse si existe una arteritis de células gigantes. Sin embargo, no todo dolor de cabeza en una persona con polimialgia se debe automáticamente a esa complicación: debe valorarse y examinarse al paciente.
Una diferencia entre poblaciones
La asociación con arteritis de células gigantes se describe con mucha mayor frecuencia en Estados Unidos y Europa.
En mi experiencia, es considerablemente menos frecuente en América Latina. Considero que esta diferencia puede estar relacionada con las características genéticas de nuestras poblaciones.
Por eso, las cifras provenientes de poblaciones europeas o estadounidenses no siempre pueden trasladarse automáticamente a los pacientes latinoamericanos.
El pronóstico suele ser excelente
En general, el pronóstico de la polimialgia reumática es excelente.
Lo fundamental es reconocerla, diferenciarla de otras causas de dolor generalizado y comenzar el tratamiento correcto. La mejoría puede ser extraordinaria.
Sin embargo, la duración de la enfermedad no es idéntica en todas las personas. Algunos pacientes pueden retirar gradualmente el tratamiento, mientras que otros presentan un curso más crónico y necesitan seguimiento durante más tiempo.
El objetivo no es cumplir mecánicamente un plazo. Es mantener controlada la enfermedad y ajustar el tratamiento de acuerdo con la evolución real de cada paciente.