Lumbalgia
La palabra lumbalgia es el término médico utilizado para describir el dolor localizado en la región lumbar. No es un diagnóstico: significa únicamente que la persona tiene dolor en la parte baja de la espalda.
De igual manera, llamamos cervicalgia al dolor en la región cervical y dorsalgia al dolor en la región dorsal.
La lumbalgia es la causa más frecuente de incapacidad en el mundo. Sin embargo, decir que alguien tiene lumbalgia no explica por qué le duele. El verdadero trabajo consiste en determinar cuál es la causa del dolor lumbar.
Dolor lumbar mecánico e inflamatorio
Una primera distinción fundamental consiste en determinar si el dolor tiene características mecánicas o inflamatorias.
Lumbalgia mecánica
El dolor lumbar mecánico generalmente:
- Empeora con la actividad.
- Mejora con el reposo.
- Aumenta conforme avanza el día.
- Suele ser más intenso al final de la jornada.
Lumbalgia inflamatoria
El dolor lumbar inflamatorio se comporta de una manera diferente:
- Empeora con el reposo.
- Puede despertar a la persona durante la noche.
- Mejora cuando el paciente se levanta y comienza a moverse.
- Puede acompañarse de rigidez matutina.
Esta diferencia orienta hacia grupos de enfermedades completamente distintos.
Causas del dolor lumbar
La lumbalgia puede tener muchas causas.
Entre las causas mecánicas se encuentran:
- Los factores psicológicos, el estrés y la tensión.
- La espina bífida.
- La espondilolistesis.
- La espondiloartrosis o desgaste de la columna.
- La ciática.
También existen enfermedades inflamatorias que pueden producir dolor lumbar, especialmente las espondiloartritis y, dentro de ellas, la espondilitis anquilosante.
Además, siempre debemos recordar causas potencialmente graves. Entre ellas se encuentran:
- Las metástasis vertebrales, como las provenientes de cáncer de próstata en hombres mayores.
- Las metástasis por cáncer de mama en mujeres.
- Los abscesos y otras infecciones de la columna vertebral.
Por eso, la palabra lumbalgia no puede utilizarse como si fuera el diagnóstico definitivo. Detrás del dolor puede existir desde una contractura asociada al estrés hasta una enfermedad inflamatoria, una infección o una metástasis.
La lumbociática está sobrediagnosticada
En mi opinión, la lumbociática se encuentra enormemente sobrediagnosticada.
Aproximadamente el 90 % de los cuadros que se llaman lumbociática corresponden en realidad a un síndrome miofascial producido por contractura muscular, estrés, tensión o ansiedad.
La persona puede sentir dolor lumbar que se extiende hacia el glúteo o la pierna, pero esto no significa automáticamente que exista una lesión o compresión de una raíz nerviosa.
En estos pacientes no encontramos un déficit neurológico que demuestre una verdadera afectación nerviosa. Por eso no debe establecerse el diagnóstico de lumbociática únicamente porque el dolor se irradia hacia una pierna.
Primero se escucha y se examina al paciente
La historia clínica y la exploración física son las que orientan cuáles estudios deben realizarse.
Antes de solicitar exámenes, el médico debe escuchar cómo comenzó el dolor, cómo se comporta, qué lo empeora, qué lo mejora y si existen síntomas que sugieran una causa mecánica, inflamatoria, neurológica, infecciosa o tumoral.
Después debe explorar al paciente.
Solo entonces puede decidir qué estudio necesita y qué enfermedad pretende confirmar o descartar.
La medicina es la más inexacta de todas las ciencias
Siempre he dicho que la medicina es la más inexacta de todas las ciencias, pero incluso la ciencia más inexacta tiene una ley matemática.
Ningún examen tiene valor por sí solo. El valor de un estudio depende de la probabilidad clínica previa: de lo que el médico sospechó después de escuchar y examinar al paciente.
Si un experto considera que el paciente puede tener una enfermedad que se diagnostica mediante una resonancia magnética y solicita ese estudio con una sospecha clínica bien fundamentada, aumenta considerablemente la posibilidad de que la resonancia confirme el diagnóstico.
En cambio, pedir exámenes sin escuchar al paciente, sin explorarlo y sin saber qué se está buscando aporta muy poca información.
La resonancia no sustituye la valoración clínica
Una resonancia magnética puede mostrar alteraciones, pero encontrar una alteración no significa automáticamente que esa sea la causa del dolor.
El resultado debe interpretarse dentro del contexto de la historia clínica, el examen físico y la enfermedad que se sospechaba antes de solicitarlo.
El estudio no hace el diagnóstico por sí mismo. Su utilidad depende de que haya sido correctamente seleccionado e interpretado.
¿Cuántos estudios necesita una persona con lumbalgia?
Una persona con lumbalgia podría necesitar cientos de estudios o podría no necesitar ninguno.
Todo depende de:
- La historia que relate el paciente.
- Los hallazgos de la exploración física.
- La enfermedad que se sospeche.
- La preparación y especialidad del médico que realiza la valoración.
No se debe estudiar de la misma manera a todas las personas con dolor lumbar. Lo importante no es solicitar muchos exámenes, sino escoger el estudio correcto para la sospecha clínica correcta.
El objetivo no es ponerle a todos el diagnóstico genérico de lumbalgia, ni atribuir automáticamente el dolor a una lumbociática. El objetivo es determinar por qué le duele la espalda a esa persona en particular.